Los agotes, la raza maldita de Navarra







Los agotes eran unos pobladores de los valles navarros de Baztán y Roncal, de un origen obscuro que alentaría todo tipo de leyendas negras. Para unos eran sarracenos convertidos, para otros antiguos godos. Sea como fuere, este origen mal conocido les hizo objeto dediscriminaciones y acusaciones tales como ser transmisores de la lepra o ser considerados unaraza inferior. Las discriminación no cesó hasta bien entrado el siglo XIX cuando se derogaron algunas de las leyes que los discriminaban.

La primera mención que tenemos de ellos es en 1288, cuando eran llamados "christianos". Algunos teorías sugieren que podrían ser descendientes de los visigodos, ya que en Francia, que también contaba con varias comunidades de agotes, eran llamados Cagots (que podría significar "perros godos"). Algunos estudiosos como Bascle de la Grece, creen improbable esta teoría, puesto que los godos eran un raza noble que tenía la misma religión, la misma lengua, los mismos enemigos que los pueblos que los discriminaban. Otro factor que echa por tierra esta teoría sería que su aspecto no los diferenciaba del resto.

Otra teoría también originada por la etimología de su nombre, se basaría en la traducción de Cagots como "cazadores de los Godos", es decir sarracenos. Así según esta teoría provendrían de los ejércitos sarracenos derrotados por Carlos Martel, a los cuales se les habría perdonado la vida por convertirse al cristianismo. Pese a ello el pueblo siguió conservando su odio hacía ellos a su llegada a España. Lacondición de leprosos provendría de su origen Sirio, país en el que esta enfermedad era habitual. Al igual que los sarracenos "olerían mal" razón por la cual practicaban tanto el baño. Esto justificaría que hubieran sido obligados a llevar una marca roja en forma de pie de patoen sus ropas, en recuerdo de este animal que siempre está sobre el agua.

La teoría sarracena no parece tampoco muy fundada, pues la convivencia entre musulmanes y cristianos no fue un problema en Navarra. Donde nada más pedir el bautismo dejaban de ser mal vistos. Por otra parte si hubieran sido sirios, hubieran sido llamados así, pero nadie lo hacía.

Otra tercera teoría los considera Albigenses. Pío Baroja consideraba esta teoría con fundamento, ya que consideraba que sólo el fanatismo religioso podría ser tan violento. Los mismos agotes enviaron una carta al Papa León X, reconociéndose como tales. Sin embargo otros estudiosos rechazan esta teoría pues afirman que había constancia de los Agotes antes de la aparición de los Albigenses.

Existen aún más teorías pero ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo en su origen. María del Carmen Aguire Delclaux, estudiosa de los agotes, afirma sin descartar ninguna de las otras, que muy probablemente fueran personas a los cuáles se había identificado como leprosos al parecer alguna enfermedad cutánea, y que habrían sido recluidos en leproserías.
Sin embargo, al cabo de un tiempo al ver que no sufrían ninguno de los síntomas de la lepra les era permitido volver a sus casas. La lepra era una enfermedad muy temida en la Edad Media, hasta el punto de descubrirse padres a hijos, esto haría que a su vuelta no fueran bien recibidos y la gente temerosa aplicara un cordón sanitario y social, que fue propiciando su exclusión. Otra teoría similar más reciente, situaría su origen en un grupo de delincuentes fugitivos franceses que se habrían refugiado en las leproserías galas para escapar de la justicia.

Los agotes fueron acusados de mantener prácticas religiosas paganas fueronsegregados en barrios alejados de los pueblos y se les impidió contraer matrimonio con gentes de otras poblaciones, lo cual les forzó a una cierta endogamia, hecho que reforzó el rechazo hacia ellos. A parte de ser obligados a llevar marcas en sus vestidos como hemos dicho, lo agotes eran discriminados con el prejuicio que les creía "portadores de enfermedades", en especial la lepra y en muchos lugares estaban obligados a hacer sonar una campanilla a su paso. No podían pisar el suelo descalzos bajo pena de abrasarles las plantas de los pies.

En un juicio el testimonio de 7 "hombres libres" equivalía al de 30 agotes. El algunos pueblos de Francia se reservaba una zona no consagrada en los cementerios para excomulgados, hechiceros, suicidas y... agotes. Los agotes eran enterrados al caer la tarde y sin campanas. No podían ser sacerdotes.

La leyenda les atribuía también rasgos físicos distintivos, como no tener lóbulo en la oreja. Idea que ganó fuerza incluso después de que despareciera la marginación, cuando cundió la idea de que eran de origen étnico diferente a la población autóctona de los valles.

En las iglesias navarras solían tener su propio espacio para oír misa separado del resto por una raya en el suelo o incluso una verja, y con frecuencia tenían una entrada propia, así como su propia pila bautismal. La eucaristía les era entregada con un bastón o similar. Su oficio más habitual era el de carpintero, debido a la creencia popular que la madera no transmitía las enfermedades. Entre muchas otras prohibiciones, no se les permitía criar ganado, beber en las fuentes públicas o participar en bailes y fiestas.

Finalmente obtuvieron del Papa una bula que obligaba a tratarles igual, sin embargo la discriminación duraría hasta el 1819, cuando se promulgaron las leyes que acabarían con ella y se abrogaron leyes medievales discriminatorias. Más tarde se intentaría la deportación a una población cercana a Madrid que se llamaría Nuevo Baztán, si bien las mayoría de los agotes permaneció en sus valles o volvió más tarde.

La discriminación y consciencia de la existencia de los agotes se fue diluyendo a lo largo del tiempo. El último sitio donde se mantuvo un cierto grado de prejuicio hasta bien entrado el siglo XX, fue la localidad navarra de Arizkun, en la que existe un barrio llamado Bozateque originariamente era el gueto reservado a los agotes. Era tal el desprecio que en este pueblo era popular el dicho: "Al agote garrotazo en el cogote".

Aragón también contó con población agote, aunque no sufrieron la misma discriminación que en Navarra o Francia.

PS: Por si alguien se ha podido sentir ofendido al ver el título del artículo, creemos que basta con leerlo para ver que esa no es la intención de este blog. El objetivo era reflejar en palabras crudas el trato injusto y discriminatorio que recibieron los agotes.

*foto 1: Agotes de Bozate 
*foto 2: Barrio de Bozate (foto de Jaime Viguria 
http://www.valledebaztan.com)


Los arbereshe italianos, vestigio de una Albania que ya no existe




La conquista de Albania por los turcos inició el gran éxodo albanés hacia el sur de Italia. Muchos cristianos prefirieron dejar su tierra y escapar de la represión otomana. Más de 500 años después, los pueblos en los que se asentaron aún conservan su idioma, una versión arcaica del albanes, sus costumbres, su identidad y sus ritos religiosos. En total, son unos 80.000 arbereshe y su relación con los “primos” de Albania no siempre es fácil, demasiadas diferencias y demasiado tiempo los separan.
Bandera de los Arbereshe, el águila del sello de Skanderbeg sobre la bandera italiana

Con anterioridad a la invasión otomana de Albania, arberesh era la palabra utilizada para referirse a todos los albaneses. Fue entre los siglos XI y XIV cuando algunos clanes albaneses empezaron a establecerse en pequeños grupos formando colonias en el sur de Grecia (Corinto, Peloponeso y Ática). Sus habilidades militares en seguida los convirtieron en los mercenarios favoritos de francos, serbios, catalanes, italianos y bizantinos.

En 1448, el rey de Aragón, Alfonso el Magnánimo, que también era rey de Nápoles, pidió la ayuda de su aliado, Gjergj Kastrioti i Krujes, conocido como “Skanderbeg”, jefe de la Alianza Albana, para reprimir la rebelión de sus señores italianos. Varios clanes arberesh acudieron a la llamada del rey Alfonso y este consiguió aplacar la rebelión. En agradecimiento por su ayuda, Alfonso les recompensó con tierras en la provincia de Catanzaro, cerca de Calabria. Otro segundo contingente de llegaría en torno al 1450, se trataba de otra fuerza arberesh que intervino en Sicilia y que acabó estableciéndose cerca de Palermo.

Con la invasión de Grecia por parte de los otomanos en el siglo XV, muchos arbereshe se vieron forzados a emigrar al sur de Italia y a las islas bajo control veneciano. Además cuando estalló la Guerra de Sucesión de Nápoles, Fernando de Aragón volvió a pedir su colaboración, esta vez para combatir los ejércitos franco-italianos, esta vez Skanderbeg desembarcó en Brindisi. Tras conseguir la victoria, los arbereshe aceptaron tierras en Puglia, mientras Skanderbeg regresaba a Albania para organizar la resistencia contra los turcos.

Skanderbeg que todavía hoy en día es considerado el héroe nacional de Albania. Se había convertido en el defensor de la causa cristiana en los Balcanes, recibiendo del Papa el título de Athleta Christi. Sus éxitos militares contra los otomanos, habían despertado la admiración no sólo entre el Papado, sino también entre Venecia y el reino de Nápoles, que también se sentían amenazados por el creciente poderío turco en el Adriático. Alfonso V, fuen uno de los máximos partidarios de Skanderbeg y lo tomó bajo su protección como vasallo.

Estatua ecuestre de Skanderbeg en Tirana

La resistencia de 25 años de Skanderbeg contra el imperio otomano en Albania, se considera que proporcionó un tiempo vital a las ciudades-estado italianas para preparar su defensa ante los turcos. Uno de los aliados de Skanderbeg fue Vlad III Dracuela , personaje real en el que se basó Bram Stoker para crear el Conde Drácula. Vlad y Skanderbeg mantuvieron una alianza que proveía de ayuda mutua en su lucha contra los invasores turcos.

Skanderbeg murió de malaria en 1468 y su muerte trajo consigo la pérdida de la unidad y de las alianzas que él había ayudado a construir. Aunque sus seguidores consiguieron resistir diez años más la presión turca, ya no hubo más grandes victorias ante estos y su muerte marcó el que sería el gran éxodo arberesh. Se trataba que de albaneses que se resistían a la ocupación turca y a su conversión forzosa al Islam. Aunque algunos de estos emigrantes se dirigieron hacia el norte y el sur siguiendo la costa adriática, hacia Dalmacia y Greciarespectivamente, o Venecia, la mayor parte cruzó el mar rumbo al sur de Italia, donde se asentaron en una docena de pequeñas comunidades dispersas en Calabria, Sicilia y otras regiones.

Una segunda ola de arbereshe llegó a Italia más tarde, entre 1500 y 1534, una vez más huían de los turcos, pero esta vez no provenían de Albania sino de Grecia central. Empleados como mercenarios por Venecia, los arbereshe tuvieron que evacuar las colonias del Peloponeso con la asistencia de las tropas de Carlos V, mientras los turcos invadían la región. Carlos V estableció estas tropas en el sur de Italia para reforzar la defensa ante una posible invasión turca.

Mapa etnográfico de Italia en 1859, en verde las "islas" arberesh

Estos arbereshe se establecieron en pueblos aislados, lo cual les ha permitido mantener su cultura, lengua y tradiciones hasta nuestros tiempos. Se trataba principalmente guerreros y campesinos, por lo que una vez en Italia muchos tradicionalmente fueron soldados, del Reino de Nápoles o de la República de Venecia, desde las Guerras de Religión hasta la invasión napoleónica. Algunos estudiosos, consideran que la emigración de los arbereshe, a finales de la Edad Media, supuso para Albania la pérdida de una gran parte de su élite política e intelectual, lo que trajo como consecuencia el empobrecimiento cultural y económico del país.

El siglo XVIII vería la última llegada de arbereshe, se trataba de un grupo proveniente de Himare, un pueblo en el sur de Albania, que huyó a causa de una masacre instigada por Ali Pasha, que había matado 6000 albaneses cristianos por haber rechazado convertirse al Islam. Estos últimos arbereshe se asentaron en Hora e Arbereshevet (Piana degli Albanesi) y más tarde fundaron el pueblo de Sendahstina (Santa Cristina Gela).

A principios del siglo XVIII, se estima que había unos 100.000 arbereshe en Italia. Esa cifra ascendería a 200.000 en los primeros censos italianos de principios del siglo XIX, sumando la población de la cincuentena de pueblos arberesh.

Mujeres de Piana degli Albanesi vestidas con el traje tradicional arberesh, foto del 1902

Los arbereshe jugaron un papel destacado en la recuperación de la consciencia nacional de Albania a finales del siglo XIX. Pero también jugaron un papel importante en la unificación italiana, Francesco Crispi, uno de los personajes considerado determinante en dicho proceso era de origen arberesh.

Al igual que resto de pueblos del sur de Italia, los pueblos arbereshe también sufrieron los efectos de la ola de emigración masiva a América entre el 1880 y 1910. La mitad de los pueblos arberesh desaparecieron, y pese al revival cultura del siglo XIX apareció un cierto riesgo de desaparición cultural.

En la actualidad, se estima que en total los arbereshe son unos 80.000 distribuidos en varios “islas” dentro de Italia. Tras la caída del comunismo en Albania, llegaron nuevos inmigrantes albaneses a los pueblos arbereshe, tanto de Kosovo como de Albania. El encuentro generó sentimiento encontrados hacia los “nuevos albaneses”. Por un lado, y pese a las diferencias entre las dos comunidades, aún se aprecia un sentimiento de cierta familiaridad entre ellas, que queda reflejada en un dicho que usan ambos grupos: “Todos somos primos y nuestra sangre está dispersa, pero nosotros somos los arbereshe y ellos los shqiptare”.

Pero por otro lado también se generó una serie de sentimientos encontrados, como es la desconfianza entre la “vieja” y la “nueva” diáspora. Pese a tener orígenes comunes la evolución de ambas comunidades ha sido demasiado diferente, lo que tal vez provoque que no haya un sentimiento de unión étnica entre ellos. El dialecto arberesh es el albanes de la Edad Media, la lengua que se hablaba en Albania antes de la invasión otomana, substancialmente diferente del albanes moderno.

Bendición de la Epifania 2007, autor Bernhard J. Scheuven

Además los nuevos inmigrantes, que son en su mayoría musulmanes, muestran escaso interés por otro de los signos de identidad de los arbereshe, los ritos cristianos que han preservado fielmente. Hoy en día, la mayoría de arbereshe pertenece a la Iglesia Católica Bizantina Ítalo-Albanesa (católica pero con rito oriental) y una minoría que es católica.

Un estudio del 2003 analizó el encuentro entre los arbereshe de Piana degli Albanesi, una ciudad de unos 7.000 habitantes en Sicilia, con unos 70 inmigrantes recién llegados de Albania. El estudio reveló algunas tensiones entre la mayoría, que se veían a sí mismos como losaristócratas” de la cultura tradicional albanesa, y los nuevos inmigrantes que viven pisos baratos y se encargan de los empleos más precarios. Eda Derhemi, el autor del estudio, dijo haber encontrado escasas muestras de solidaridad entre los dos grupos, que están en realidad demasiado separados en el tiempo para tener mucho en común.

De hecho, los arbereshe tendían a replicar los típicos estereotipos del resto de italianos hacía los albaneses, que los consideran inmigrantes de clase baja, con una tendencia hacia la prostitución y la delincuencia, incluso cuando no existe evidencia alguna que esa tendencia se haya manifestado en la Piana degli Albanesi.

Como recuerdo de su origen y su pasado, la calle principal de muchos pueblos arberesh acostumbra a llamarse Via Giorgio Castriota, en honor de Skanderbeg. Curiosamente, las plazas principales de Tirana y Pristina (Kosovo) también llevan su nombre y en ambas hay dos estatuas ecuestres que honran su memoria. Gjergj Kastriot, Skanderbeg, el último líder que aunó a unos y a otros.

Iconostasio de San Giorgio Megalomartyr, Piana degli Albanesi (una iglesia Católico Bizantina en Sicilia)

Gracias a mi amigo Francesc, conocedor de primera mano de Italia, por descubrirme esta historia hace ya muchos años.

PS: D’una Albània somniada, lectura más que recomendable, una crónica sentimental del encuentro de los arbereshe y su Albania “soñada”, a Rastres, vestigis, derelictes 

Griko, el griego italiano en peligro de extinción






En el sur de Italia, en la antigua Magna Grecia sobreviven un par de enclaves en lo que se habla una versión moderna del griego de sus antepasados, llamada gricogrikogreco-salentino o greco-calabrés, el origen exacto del cual aún se desconoce.

El grico cuenta con unos 20,000 hablantes. Divididos en dos comunidades, la más numerosa en Puglia (península de Salento, tacón de la bota italiana) y otra más pequeña en Calabria (la punta de la bota italiana) estos dos enclaves se encuentran separados, lo que hace que su desarrollo histórico de la lengua haya sido diferente y no se trate de una lengua unitaria.

El área de griko-parlante de Salento está formada por nueve pequeñas ciudades: Calimera, Martano, Castrignano de Greci, Corigliano d'Otranto, Melpignano, Soleto, Sternatia, Zollino, Martignano.
La comunidad de Calabria está formada por nueve pueblos en la zona montañosa de Bovesia, está comunidad es más pequeña que la de Salento y cuenta sólo con 2,000 hablantes y otras 3,000 personas que lo entienden.

Algunos consideran el griko como un dialecto del griego moderno, pero otros afirman que es una consideración un tanto errónea, pues si bien ambas lenguas se parecen y tienen un origen común, evolucionaron de forma independiente. Existen dos teorías que intentan explicar el origen del griko, datándolo en dos épocas muy separadas en el tiempo.

La más aceptada es la propuesta por Gerhard Rohlfs y G. Hatzidakis, que afirmaron que las raíces del griko provenían de la época de colonización griega de la zona durante los siglos VIII y VII A.C. Esta teoría es respaldada por el hecho de la abundancia de palabras dóricas y del griego antiguo en el vocabulario del Griko. Pese a ello el Griko y el griego Moderno son inteligibles mutuamente, lo cual reforzaría la segunda de Morosi del año 1870, que sostiene que el Griko proviene del griego de los colonos bizantinos que llegaron a la zona en el siglo IX.
Aunque bien pudiera ser una combinación de ambas y que la inmigración medieval hubiera reforzado la comunidad helénica más antigua ya presente.

Sea cual sea su origen su uso no ha hecho más que decrecer. Así por ejemplo la versión calabresa se hablaba en el siglo XV en todo el sur de Calabria, poco a poco fue despareciendo de los llanos, hasta quedar relegada en el siglo XX a unos escasos pueblos en las montañas.

El status social superior que proporcionaba la utilización de los dialectos latinos fue convirtiendo en el siglo XIX el grico que antes era hablado por todo el mundo, en una lengua de la vergüenza. Posteriormente en el siglo XX la escolaridad forzosa en italiano, la represión durante la época fascista, la despoblación causada emigración de la población autóctona hacia ciudades industriales durante el siglo XX, combinado con la llegada de gentes de fuera como resultado del desarrollo del turismo, fueron las causas de su declive final.

Hoy en día nadie utiliza el grico espontáneamente y se cree que en una generación podría desaparecer por lo menos de Calabriaya que de sus 3,000 hablantes sólo 50 tendrían menos de 35 años. Los esfuerzos hechos por asociaciones culturales o el apoyo de los gobiernos italiano y griego ha despertado un cierto interés por el pasado griego pero son más los que prefieren aprender griego moderno que grico.

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Sati, ¿amor eterno o suicidio a la fuerza?







El sati o la inmolación voluntaria de la viuda de un difunto en su misma pira funeraria, es una práctica hindú que tiene más de 700 años de historia. Prohibida por los ingleses durante su dominación del país en el siglo XIX, aun persiste en nuestros días, aunque en un número mucho menor, pues si bien a principios del 1800 era responsable de unas 500 muertes al año, en los últimos tiempos ronda afortunadamente apenas llega a una o dos por década.

El ritual del sati se cree que surgió en tiempos prehistóricos. Según cuenta la leyenda, Sati era la mujer del dios hindú Shiva, que se mató a si misma, porque su padre había insultado a su marido. El primer registro histórico de estos actos de inmolación proviene de los invasores griegos hace unos 2.300 años. En la antigüedad la mujer era una posesión más del marido y aceptando la teoría que el difunto podía llevarse consigo sus posesiones terrenales si estas eran quemadas, la mujer como una posesión más corría la misma suerte.

Los historiadores sostienen que esta práctica se popularizó en la India cuando comenzaron los ataques de los invasores musulmanes hace 700 años. En esa época Rajasthan, una de las regiones de la India donde el sati ha sido históricamente más popular, era una sociedad feudal. En esta época no era raro que los hombres de familias enteras perdieran su vida en una batalla. En vez de someterse o ser masacradas por los conquistadores, las mujeres optaban por suicidarse. De esta manera el sati estaba entonces asociado con las clases altas feudales.

Los historiadores afirman que durante esta época también se tiene constancia de casos de mujeres que fueron drogadas atadas a la pira funeraria contra su voluntad, forzadas a cometer actos de sati. Estos casos van en contra de la visión un tanto romántica o de auto-sacrificio del ritual. En cualquier caso existe un debate que intenta determinar hasta que punto influía en esta decisión voluntaria, la presión social y las escasas expectativas de la viuda después de la muerte de su marido.

Es sabido que la viuda podía esperar poco de la vida sobre todo si no tenía hijos, era considerada unafigura impura mientras que si cometía el sati se convertía en una figura digna de veneración. De hecho aunque en la actualidad el sati está prácticamente erradicado, la viudas continúan siendo cruelmente estigmatizadas. Mientras que los viudos pueden volver a casarse, a las mujeres les resulta casi imposible, de hecho fueron también los ingleses quienes tras abolir el sati abolieron la prohibición de las segundas nupcias para las mujeres.

Ante este panorama no les queda más remedio muchas veces que llevar una vida de reclusión convertidas en criadas de los suegros o peor aun forzadas a mantener relaciones sexuales con miembros de su familia política Otras se tienen que ganar la vida cantando en templos donde reciben a cambio una pequeña paga y comida, o comerciar con su cuerpo, en su tiempo la palabra "randi", viuda, llegó a ser sinónimo de prostituta.

El ritual solía enfatizar el matrimonio entre la viuda y el difunto, por lo cual era bastante común que la viuda luciera su vestido de boda. Los distintos testimonios dan diferentes versiones del ritual, pero la mayoría de ellos describen a la mujer sentada o echada en la pira funeraria al lado de su marido, incluso algunas veces siendo ella misma la que encendía la pira, otros por el contrario describen a la mujer caminando o saltando sobre las llamas una vez la pira había sido encendida.

El último acto de sati del que se tiene constancia ocurrió en el 2006, cuando Janakrani, una viuda de 40 años, se dice que saltó sobre el cuerpo de su marido mientras estaba siendo quemado siguiendo el ritual hindú. Las investigaciones posteriores llegaron a la conclusión que había sido una decisión voluntaria, por lo que se trataría de un suicidio, tampoco habría habido testigos ni cómplices, pues la mujer habría aprovechado un momento en que se encontraba sola.

Con anterioridad a este caso, en el 2002, también en el estado de Madhya Pradesh, sucedió otro suceso similar en el que esta vez perdió la vido una viuda de 65 años llamada Kuttu Bai, entre los procesados por su muerte figuraban sus dos hijos, que aparentemente no hicieron nada para impedírselo, como tampoco lo hicieron los más de 4000 vecinos de su pueblo que según algunas versiones la animaron con sus gritos y atacaron a la policía que había acudido a impedir el suicidio. Si la policía hubiera tenido éxito, Kuttu Bai, podría haberse convertido en una "sati viviente" como fue el caso de Jaswant Kanwat Chandrawat en el 1985 y vivir el resto de su vida en su "propio" templo.

Pero el caso reciente más famoso y que despertó la indignación dentro y fuera del país sucedió en 1987, cuando Roop Kanwaruna chica de 18 años fue víctima del sati, existen diferentes versiones sobre si lo hizo voluntaria o involuntariamente. Pero la policía acusó a 45 personas de su asesinato, aunque más tarde en 1996 un tribunal absolvió a todos ellos. Más tarde serían otras 11 personas las acusadas de glorificación del sati, incluyendo políticos del estado, aunque también fueron absueltas ante la imposibilidad de probarlo.

Fue el caso de Roop Kanwar el que produjo este endurecimiento de la ley al respecto. La cual pasó a no hacer distinción entre los incitadores y los observadores pasivos, siendo todos igual de culpables. Otras medidas de esa ley intentaron evitar la "glorificación" de las mujeres muertas. Esta glorificación a veces pasa por la construcción de templos a las mujeres fallecidas, así como la conversión del lugar de la pira en sitio de peregrinación. La inmolación de la nueva "diosa" coloca el pueblo en el mapa y provoca un aluvión de peregrinos lo cual reporta pingües beneficios al pueblo.

PS: En "La vuelta al mundo en ochenta días" se describe tal vez uno de los sati famosos, cuando Phileas Fogg y Passepartout rescatan a la princesa Aouda de ser quemada viva.

*foto 1: Grabado del 1851, en el que se puede ver como la viuda es acompañada a la pira de su esposo 
*foto 2: Janakrani, una de las últimas mujeres que ha practicado el sati
 

*foto 3: Restos de la pira donde Janakrani se inmoló

El milenario ritual de las Torres del Silencio

En otro tiempo fueron muchas, pero hoy apenas quedan. En ellas, las torres del silencio o dokhmas, se conserva uno de los rituales funerarios más peculiares a ojos de todos aquellos ajenos al Zoroastrismo, pero que para los fieles de esta religión resulta el más aceptable y natural: La exposición de los cuerpos de los difuntos al sol, al viento y… a los buitres. Un acto final de caridad que, además, iguala a pobres y a ricos.

Torre del Silencio parsi en 1880. Foto original

El Zoroastrismo concede una especial importancia a la preservación de las Siete Creaciones (el cielo, las aguas, la tierra, las plantas, los animales, el hombre y el fuego). El hombre, la única creación que es consciente, tiene entre sus obligaciones la de conservar la pureza y lo que tienen de sagrado todas las demás.

La muerte es vista como un triunfo temporal del espíritu malvado Ahriman, cuya naturaleza es la de la destrucción del orden divino. Cuando una persona muere, el demonio de los cadáveres entra en su cuerpo y se apodera de él, contaminando todo lo que entra en contacto con él. El cuerpo pasa a ser considerado impuronasu. De esta manera, dar sepultura a los cuerpos de los difuntos contribuiría polucionar el elemento tierra; incinerarlos, el del fuego y arrojarlos al mar, el del agua.

Para evitar estas contaminaciones, el Vendidad, el código de leyes zoroastrista “dado para mantener alejados a los daevas” (los espíritus malignos causantes de la impureza) y confundirlos, propone un estricto protocolo que se debe seguir para deshacerse del cuerpo de los difuntos de la manera más segura posible, preferiblemente evitando el contacto con el fuego, el agua o la tierra. Todo con el máximo respeto hacia el difunto, pero intentado evitar cualquier peligro para los vivos.

Poco después del momento de la muerte, el cuerpo del difunto es sometido a un baño ritual con agua y, después, es vestido con ropas de algodón blanco. Después de unas plegarias y de recitar varios pasajes de los textos sagrados zoroastristas. El difunto es colocado sobre una sabana de algodón en el suelo. Dos de sus familiares se sientan a su lado.

Miembros de la comunidad zoroastrista de Yezd (Irán), foto del 1909. Original.

Es en este momento cuando el cuerpo comienza a caer bajo la influencia del demonio de la descomposición y comienza a ser considerado impuro. Nadie puede tocarlo a excepción de los que lo vistieron y los nassesalarsportadores de los féretros, un cargo que solía ser hereditario. Los nassesalars se encargan de cubrir todo el cuerpo con una sábana blanca y después colocarlo sobre una plancha de piedra en una esquina de la sala.

A continuación se hace que un perro vea el cadáver. Es un ritual importante, que se repetirá varias veces durante el funeral, cuyo objetivo es confirmar que la persona está realmente muerta. Son perros que viven en las inmediaciones de las Torres del Viento y que están especialmente reservados para este ritual. Son perros con cuatro ojos. Los otros dos, son dos marcas idénticas, vistas como ojos, situadas justamente encima de los dos ojos reales y que les dan la fuerza necesaria para protegerse.

Después de este ritual, se trae el fuego a la sala y se mantiene ardiendo en un jarrón con incienso y fragancia de sándalo. Los zoroastristas creen que este fuego destruye los gérmenes invisibles de la enfermedad. Un sacerdote se sienta delante del fuego y recita continuamente fragmentos del Avesta hasta el momento de llevar el cuerpo hasta la Torre del Silencio. Como es esencial que el cuerpo se exponga al sol, está prohibido llevarlo durante la noche, por lo que se tiene que transportar durante el día.

Un par de horas antes de ese momento, vuelven a la casa los nassesalars (tienen que ser al menos y siempre un número par), vestidos totalmente de blanco y con todas las partes de su cuerpo, a excepción de la cara, cubiertas para asegurarse que no son infectados, en caso de que el difunto haya muerto de alguna enfermedad infecciosa. Los nassesalars traen consigo unas andas para el transporte del cuerpo, que tienen que ser metálicas, la madera al ser porosa es más probable que atrape y transmita gérmenes, por lo que está totalmente prohibida durante todo el ritual funerario.

Interior de una torre. Foto de Annesh.

Un par de sacerdotes rezan unas últimas plegarias y se repite el ritual de que un perro vea el cadáver. Este el momento en que la mayoría de los amigos y familiares del difunto rinden los últimos honores y pueden contemplar su rostro por última vez. Después, los nassesalars cubren la cara con una pieza de tela. En este momento, comienza la procesión fúnebre que sigue el cadáver hasta la Torre del Silencio, siempre a una distancia de al menos 30 pasos y todos vestidos totalmente en blanco. Cuando llegan allí, los que han seguido la procesión tienen otra oportunidad más para ver al difunto y, otra vez, se vuelve a realizar el ritual del perro.

Mientras, la puerta de hierro de la torre se abre y los nassesalars, que son los únicos que pueden acceder a su interior, suben el cadáver hasta su azotea. Las torres suelen tener una forma uniforme y un tejado plano con un perímetro ligeramente más alto. El suelo de su tejado está dividido en tres círculos concéntricos. Si el difunto es un hombre, su cuerpo se deposita en el más exterior. Si es una mujer, en el segundo. Y si es un niño en el central. Pero no hay ninguna distinción de clase, como dice un poema persa: “La muerte iguala a todos, tanto si se muere como rey sobre un trono o como un pobre sin cama en el suelo.”.

Después de despojar al difunto de sus ropas usando unos ganchos y otros instrumentos metálicos, los nassesalars lo dejan allí, expuesto al sol y a las aves carroñeras. Cuanto antes sea devorado, menos se descompondrá y menor será el riesgo sanitario y de contaminación. El diseño de las torres incluye una especie de canalones radiales, aunque puedan parecer un adorno, su verdadera misión es la de permitir la evacuación de los fluidos corporales y de la lluvia hacia el pozo situado en el centro de la torre que es donde se encuentra el osario.

Es en este osario donde después de que las aves de rapiña hayan devorado el cuerpo y de que el sol y el viento los hayan blanqueado (lo que puede llevar hasta un año), se depositan los huesos. Allí con la ayuda de cal se comienzan a desintegrar hasta que finalmente los restos son arrastrados por el agua de la lluvia, y después de pasar a través de varios filtros de carbón vegetal y de arena acaban perdiéndose en el interior de la tierra, desde donde acabaran llegando al mar.

La exposición de los cadáveres por parte de los zoroastristas es un ritual funerario muy antiguo. Los estudiosos creen que, en un principio, los indo-iranís sepultaban a sus muertos, pero fue después del primer milenio A.C. cuando abandonaron esta práctica en beneficio de la exposición ritual. Se han encontrado osarios en Irán del siglo V y IV A.C. en los que los huesos están sueltos, por lo que podrían haber sido expuestos al sol y a las aves carroñeras, aunque no se puede asegurar.

Parsis de Bombay, grabado del 1878. Original

Antiguamente se llevaba el cuerpo hasta lo alto de alguna montaña y se dejaba allí para que los buitres y otras aves carroñeras se alimentaran de él. Antes, se sujetaban al suelo sus manos y piernas para evitar que las aves pudieran acercar el cuerpo a alguna forma de vida, ya fuera una planta, una fuente de agua o un asentamiento humano. Después de la exposición al sol y de que los buitres hubieran devorado el cadáver, se recogían los huesos y se llevaban a un osario.

Más tarde, los osarios serían substituidos por las Torres del Silencio. Como emplazamiento se escogieron los mismos lugares donde antes exponían a sus muertos, la cima de colinas o pequeñas montañas en medio del desierto, lejos de las áreas habitadas.

Sin embargo, después de la conquista del Imperio Sasanida por los árabes en el siglo VII, las torres de Irán comenzaron a ser abandonadas al mismo tiempo que el Zoroastrismo comenzó su lento declive. Los árabes trajeron consigo su religión, el Islam, y poco a poco la población comenzó a ceder a las presiones sociales y económicas para convertirse. Los primeros fueron la nobleza y la población de las ciudades, entre los campesinos el proceso fue más lento.

No obstante, algunos decidieron conservar su antigua religión. De estos, unos prefirieron marchar del país para escapar de la persecución religiosa, como los parsis que emigraron a la India, y otros se quedaron, pero tuvieron que refugiarse lejos de los centros de gobierno, donde la presión religiosa era menor, como las ciudades de Yazd y Kerman, situadas en zonas desérticas, y que hoy siguen siendo centro del Zoroastrismo en Irán.


Torres del Silencio parsi en 1880. Foto original.

Estas comunidades iraníes mantuvieron vivo el ritual de la Torres del Silencio hasta comienzos del siglo XX. Fue entonces cuando la práctica comenzó a ser abandonada en favor de las cremaciones o los entierros. Los motivos fueron varios. Por un lado, el Islam consideraba la disección innecesaria de un cadáver como una forma de mutilación, lo que provocó que algunas de las torres fueran asaltadas, para consternación y humillación de las comunidades zoroastristas. Segundo, el crecimiento de las ciudades hizo que las torres, que inicialmente habían sido construidas en zonas deshabitadas, se encontraran en los límites de las zonas pobladas. El tercer motivo vino de dentro de la propia comunidad, cuando los fieles empezaron a considerar el sistema como antiguo, propio de otros tiempos.

Con el tiempo, las torres del silencio se fueron sustituyendo por cementerios. Aunque sus tumbas respetaban los preceptos del Zoroastrismo: revestidas de piedra y una capa de cemento para evitar el contacto directo con la tierra. La última dakhma se cerró por ley en los años 70.

En India, las torres del silencio de los parsis, los zoroastristas que prefirieron marchar, también han acabado siendo absorbidas por el crecimiento urbano. Y aunque se encuentran rodeadas de jardines, la construcción de rascacielos en ciudades como Bombay ha provocado que lo que antes no se podía ver, ahora este a la vista de los que viven en las plantas más altas.

Pero los parsis tienen que hacer frente además a otra dificultad aún mayor: la dramática disminución de la población de buitres en la India. En torno al 97% de los buitres ha muerto a causa del diclofenaco, un antiinflamatorio destinado al ganado de uso muy extendido en India por ser un método barato para la prevención de enfermedades diversas, pero que provoca la muerte de los buitres cuando estos se alimentan de ganado tratado con este fármaco.

Los pocos buitres que quedan son incapaces que consumir totalmente los cuerpos. Ante esta dificultad, se han planteado su cría en cautividad y el uso de “concentradores solares” (una especie de espejos de grandes dimensiones) para acelerar la descomposición.

Torre del Silencio en las afueras de Yazd (Irán). Foto de Annesh.

Estos concentradores son sólo una solución para los días claros, pero en ocasiones, cuando hace mal tiempo, se ha tenido que recurrir al enterramiento. Los buitres podían consumir un cuerpo en sólo cuestión de minutos, pero no se ha encontrado ningún otro método capaz de igualar esa marca.

Las torres del silencio también han suscitado cierta polémica dentro de la propia comunidad parsi. Las torres suelen ser gestionadas por las Anjuman, unas asociaciones zoroastristas de perfil predominantemente conservador y que están en contra de los matrimonios con fieles de otras religiones, por lo que en algunos casos los hijos de estos matrimonios mixtos no han podido usarlas.

PS: En 2004 se estimaba que aún quedaban entre 145.000 y 210.000 zoroastristas en todo el mundo. 70.000 parsis, 5.000 en Paquistán, 25.000 en Norteamérica, unos 10.000 en Asia central, 3.500 en Australia y en 1979 unos 22.000 en Irán. 

Enlace permanente a El milenario ritual de las Torres del Silencio

Zoroastrismo, una religión milenaria que aún sobrevive


El Zoroastrismo o Mazdeísmo es el nombre de la religión y filosofía basada en las enseñanzas del profeta Zoroastro (Zaratustra). Esta religión nació entre el siglo IX y X A.C, en el territorio del actual Irán y es una de las religiones vivas más antiguas. En la actualidad es aún profesada por unas 200,000 personas en todo el mundo, principalmente India Occidental, Irán central y la diáspora en las antiguas colonias británicas. Parte de sus enseñanzas pasaron al judaísmo y cristianismo, y de estas dos posteriormente al Islam.

El Zoroastrismo surgió como una reforma de la religión de las tribus de lengua iraní que se instalaron en el Turquestán. Estas tribus estaban estrechamente ligadas con los indoarios, que aportaron el sánscrito y algunas de sus creencias. Zoroastro presentaba sus enseñanzas como las propias de un profeta que innovaba y la antigua religión iránica de la que era sacerdote.

Su doctrina se centra en las cuestiones relativas a la naturaleza espiritual y moral del hombre, y trata de explicar la condición humana, así como el encuentro del Bien y el Mal. Aunque ha sido descrito en ocasiones como dualismo ontológico, el Zoroastrismo enseña en realidad unmonoteísmo que trata de resolver el problema del mal, y afirma en el hombre la libertad de elección moral, elección en que las enseñanzas zoroastristas ponen especial énfasis.

La predestinación es rechazada pues los hombres son responsables de su situación y deben actuar para cambiarla. La recompensa, el castigo, la felicidad dependen de cómo las personas vivan su vida. El bien transpira de aquellos que actúan correctamente y los que actúan mal se dirigen hacia su ruina moral. La moral zoroastrista se resume en la frase: "buenos pensamientos, buenas palabras, buenos actos".

Esta religión reconoce a Ahura Mazda como el único Creador increado de todo, es el comienzo y el fin, el que no puede ser visto, el Eterno, el Puro y la única verdadLa creación de Ahura Mazda es la antítesis del caos. Todo el universo incluida la humanidad están implicados en este conflicto entre el Orden y el Caos. En la tradición zoroastrista el mal es representado por Angra Mainyu (el principio destructivo). Por otra parte existe el concepto de Ley Eterna (Daena), cuyo orden ha sido revelado a la humanidad, es el orden correcto del universo, el cual debe seguir la humanidad, sería una especie de camino santo. Esta Ley Eterna no se debe confundir con el principio de asha, la ley que rige todo el universo, todo lo observable por ejemplo la salida o puesta de sol.

Otros preceptos de esta religión son:
  • la igualdad de todos, sin importar género, raza o religión.

  • respeto de todas las formas de vida.

  • ecologismo.

  • trabajo duro y caridad.

  • fidelidad y lealtad a la familia, la comunidad y el país.
Otras características:
  • El símbolo del fuego, la energía del creador es representada en el Zoroastrismo por el fuego y el sol, que son duraderos, radiantes, puros y sostenedores de la vida. Los zoroastristas normalmente rezan delante de alguna forma de fuego o fuente de luz. Es importante distinguir que el fuego en si no es adorado, sino que es simplemente usado como un símbolo y un punto en el focalizar la atención.

  • Proselitismo y conversión, los zoroastrista persas no permiten la conversión de las personas ajenas a la religión. En los últimos años los zoroastristas de Irán y Occidente si que son partidarios de la conversión, pero esto no es apoyado por el clero oficial de Mumbai, India.

  • Muerte y funeral, los ritos funerarios están más preocupados por el alma que por el cuerpo. Los zoroastristas creen que al cuarto día después de la muerte el alma ha abandonado el cuerpo y el cuerpo es una concha vacía. Tradicionalmente los cuerpos eran depositados en el tejado de alguna torre cerrada (llamadas Torres del Silencio). Los buitres y las inclemencias del tiempo limpiaban los huesos que eran depositados posteriormente en un osario.
Como hemos visto las similitudes con el cristianismo en algunos puntos son evidentes. Otras influencias del Zoroastrismo que podemos encontrar en las tres grandes religiones monoteístas, son:
  • Los ángeles, arcángeles y toda la demonología cristiana.

  • Las personificación del mal como la serpiente y la obscuridad y de Dios como la luz.

  • La influencia sobre la existencia humana de la lucha del Bien y el Mal.
El Zoroastrismo también coincidiría con cristianismojudaísmo Islam en afirmar que tanto el bien como el mal provendrían de una única fuente. Aunque esta creencia ha generado un gran debate dentro de la comunidad.
Entre los zoroastristas famosos se encontraban Freddie Mercury, el director de orquesta Zubin Mehta o los miembros de la familia industrial india Tata. Tradicionalmente se afirma que los Reyes Magos también lo eran.
* foto 1: Representación de Faravahar (un espíritu guardían) uno de los principales símbolos del Zoroastrismo
* foto 2: Templo del Fuego en Yaz
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Los últimos Shaker


Sólo quedan cuatro Shakers en todo el mundo, todos ellos en Maine. Si no consiguen atraer a ningún nuevo converso a su estilo de vida decelibato, será el fin para este grupo religioso escindido de los cuáqueros durante el siglo XVIII y que llegó a contar con más de 4.000 seguidores.


La historia de los Shakers empezó en Inglaterra, con una extraña visionaria, Ann Lee. Una mujer que pasó de la religión milenarista y sectaria del Norte de Inglaterra al mundo de la nueva fe de Norteamérica. Criada junto a sus siete hermanos en una casucha, algunos de sus biógrafos señalan que ver como su padre dejaba embarazada a su madre una y otra vez creó en ella una cierta aversión hacia el sexo que diferenciaría su fe de la de otros visionarios de la época.

Iletrada, visionaria, carismática, tomó parte en el torbellino de sectas que surgieron en su tiempo, que disentían de la Iglesia Anglicana y esperaban el Apocalipsis. En un principio el nombre Shakers se usaba para lo que era considerado un sub-grupo dentro de los cuáqueros. Después de empezar su carrera como predicadora “amateur”, Madre Ann, como era conocida, fue encerrada en prisión en 1772, por no respetar el Sabbath anglicano.

Pero su estancia en prisión fue muy provechosa, pues allí tuvo una visión que le aseguró que ella era la segunda venida de Cristo y empezó a creer que el sexo era el origen de todo mal. Esta idea tenía un toque feminista, ella había perdido ocho hijos, cuatro hijos por enfermedad y otros cuatro antes de nacer. Y creció en un hogar donde los embarazos eran la principal causa de sufrimiento. Así que su postura en contra del sexo tenía más que ver con una postura anti-embarazo que en contra del placer.

En 1774, ella y su marido acompañados por varios seguidores emigraron a América, donde tras pasar por Nueva York formaron una comunidad en Albany. Fue en este momento cuando los Shakers empezaron a emerger como un culto diferente, una secta formada en torno a una única pero carismática figura, Madre Ann. Los Shakers empezaron a atraer nuevos fieles de todos los estratos sociales. Huérfanos yniños abandonados fueron recogidos y dieron a las colonias Shackers un aspecto engañoso de familias.

Los primeros seguidores de Ann compartían la creencia que ella era Cristo renacido. Además ella representaba una visión completa de Cristo, ahora el Mesías era sexualmente completo, mujer y hombre a la vez. Aunque sus seguidores posteriores fueron rebajando el tono de esta afirmación.

Ann Lee se fue convirtiendo en una figura controvertida y fue atacada en varias ocasiones, en una ellas se dice que sufrió un ataque sexual. Uno de esos ataques se dice que fue la causa de su repentina muerte en 1784. Fue responsabilidad de dos de sus discípulos, Joseph Meacham y Lucy Wright, organizar y convertir los Shakers en comunidades célibes mixtas.

Estas comunidades se extendieron rápidamente a finales del siglo XVIII. Durante la primera mitad del siglo XIX los Shakers sufrieron un “revival” de la Mano de Richard McNemar, un presbiteriano, que había creado su propia iglesia, la Iglesia de Turtle Creek. Aunque más tarde fue convertido por unos misioneros Shaker. McNemar escribiría “The Kentucky Revival” (1807) una de las primeras defensas del movimiento Shaker. Durante el siglo XIX se sucedieron las fundaciones y abandonos de nuevas comunidades y se llegó al pico de seguidores, uno 4.000 en 1887, sin embargo rápidamente disminuiría y ya en 1908 sólo serían unos 1.000. En varios momentos posteriores, los Shakers llegaron a tener hasta 18 comunidades mayores en 8 estados y otras 6 más pequeñas.

El nombre de Shakers originariamente tenía un tono peyorativo, derivado de “Shaking Quackers” (que se podía traducir como “los cuáqueros que se estremecen o tiemblan”) era una descripción que hacía mofa de sus rituales en los que temblequesgritosbailescanciones y glosolalia (hablar en lenguas extrañas y desconocidas) eran muy comunes. Estos ritos eran considerados por muchas personas como heréticos, sin embargo para los Shakers eran causados por el pecado en el momento de ser expulsado del cuerpo de la persona por obra del Espíritu Santo.

Las protestas delante de sus lugares de culto eran habituales. Madre Ann fue arrestada varias veces por alteración del orden público. En un principio los rituales eran caóticos y sin un orden claro, cantaban, bailaban, gritaban. Pero con el tiempo se fueron creando rituales más ordenados, los bailes espontáneos fueron reemplazados por coreografías.

Los Shakers compartían con los cuáqueros la creencia que se podía encontrar a Dios dentro de uno mismo sin la necesidad de una Iglesia, clero o los rituales. También compartían la idea de igualdad entre hombres y mujeres. La creencia que Dios es a la vez madre y padre es la base teológica para esta igualdad.

Los cuáqueros, sin embargo, sí que permitían el matrimonio y las relaciones sexuales. El modo de vida shaker se podría en resumir en imitar, tanto como se pueda, la vida de Cristo. El pacifismo también es otra de sus señas de identidad. Como otras comunidades utópicas del siglo XVIII y XIX creían que una sociedad más perfecta era posible.

Los Shakers no creían en la procreación, lo cual supuso un freno a su expansión. La única opción que tenían era la adopción o la conversión. Cuando los niños shaker llegaban a la edad de 21, se les daba la opción de seguir con la religión shaker o vivir su propia vida. Los Shakers vivían en “familias” compartiendo una gran casa que tenía entradas separadas para cada familia dentro de la “familia”. La familia era toda del mismo sexo, los sexos estaban segregados.

Muchos de los elementos de los Shakers son comunes con otras órdenes religiosas y sectas. Pero lo que era distintivo de ellos era su feminismo y su insistencia en el monasticismo mixto. Las comunidades Shaker, aunque no eran específicamente matriarcales, estaban entre las comunidades americanas más próximas a la igualdad sexual. El hecho que la mujer no tuviera que criar niños permitía que la mujer participar en la vida religiosa sin distracciones.

Esta igualdad entre sexos quedaba limitada a la Iglesia, fuera de ella los Shakers seguían los roles tradicionales. De la misma manera que sus hogares estaban segregados por sexos, también lo estaban los trabajos, las mujeres dedicadas a las tareas del hogar y los hombres altrabajo en campos y tiendas.

Los Shakers fueron especialmente conocidos en su tiempo por un estilo de muebles, conocido como “mobiliario shaker”. Era un estilo de líneas simples que se caracterizaba por su durabilidad y resistencia. Los Shakers diseñaban sus muebles con dedicación y cuidado como si fuera un acto de alabanza a Dios. El resultado de su trabajo no estaba recargado con detalles inútiles, sino que se centraban en la funcionalidad. Otra muestra de su sencillez era que escogían siempre maderas baratas como el pino. En la construcción, otra de las áreas en la que destacaron los Shakers, utilizaban los mismos principios, los interiores se caracterizaban por la austeridad y simplicidad. La simplicidad de sus diseños, en los que la función determinaba la forma, influyó en la arquitectura y diseño americano de su época.

Como granjeros también se ganaron respeto y admiración por la productividad de sus granjas. Sus comunidades también fueron fuente de muchos inventos, tales como escoba plana (más eficiente que la tradicional redonda), el arado cincel, la sierra circular, una lavadora movida por una rueda o la pinza de tender. Sin embargo jamás patentaron sus inventos.

Pese a la vitalidad de sus comunidades, los Shakers empezaron su declive a finales del siglo XIX. Por un lado comenzó la emigración hacia las ciudades y los productos shacker no podían competir con el precio de los fabricados industrialmente. Por otro lado los Shakers no podían tener hijos y aunque adopción tampoco era una fuente de nuevos miembros les fue prohibida como a otros grupos religiosos en 1960.

En 1920 ya sólo quedaban 12 shakers, muchos asentamientos a partir de entonces han ido llegando a su fin al mismo tiempo que moría su último morador. En 1992 moría Ethel Hudson, a la edad de 96, con él acabó la comunidad Shaker de Canterbury , que fue convertida en museo. Esta muerte convirtió a la comunidad de Sabbathday Lake (Maine), que cuenta en la actualidad con tan sólo 4 miembros, en el último reducto de una fe y de un modo de vida.

La comunidad de Sabbathday está formada en la actualidad por dos hombres y dos mujeres que son lo suficientemente mayores para poder ser sus madres. Según dicen cada año reciben cartas de unas 70 personas interesadas por su forma de vida. Sin embargo en muchos casos se trata sólo de urbanitas atraídos por la visión romántica de su modo de vida sencillo, que ofrecen los periódicos, y en la mayoría de casos nunca vuelven a saber de ellos.

Según ellos la fe Shaker no debe verse como un anacronismo, ni tampoco como el final de una idea nacida durante el fervor de la utopía liberal del siglo XVIII, sino que es portadora de un mensaje para los tiempos modernos, un mensaje que es tan válido hoy como lo era cuando se expresó por primera vez.

PS: Hay una leyenda que dice que Madre Ann predijo que la secta revivirá cuando sólo quedasen cinco miembros, aunque bien podría ser mentira.